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Fin a la violencia
Eric Villanueva Mukul
El avance de la violencia en los últimos días ha llevado a la sociedad mexicana a una nueva etapa de desesperación, de ira y de impotencia. Seguir combatiendo a la delincuencia, con los mismos instrumentos policiacos y punitivos, sólo nos llevará al incremento de ésta. Ha llegado el momento de darle un enfoque multifactorial e integral a las acciones en contra del crimen organizado.
En los últimos días la violencia siguió incrementá ndose. Los ataques al estadio de fútbol de Torreón y al casino en Monterrey, vinieron a detonar el sentimiento de frustraci ón, la impotencia, a aumentar el hartazgo y al estallido de la ira contenida contra las autoridades y la situación prevaleciente.
La violencia ha ido de menos a más desde que el gobierno federal declaró la guerra a los grupos del crimen organizado, sobre todo al narcotráfico. No obstante, las bandas de delincuentes han diversificado sus delitos como extorsiones, secuestros, robos, asaltos y, con excepció n de algunas zonas geográficas, se han multiplicado por todo el país. Lejos de lo que se dice, que el crimen est á siendo controlado y que se le va ganando la guerra, la percepción de la mayoría de la población es que la situación va empeorando. Expresiones cono gno + sangreh, gya bastah, gestamos hasta la madreh y las diferentes manifestaciones de indignación de las víctimas, nos hablan de ese fastidio y de esa impotencia.
Acciones como la de Monterrey, han llevado a la población a la desesperación, pidiendo el fin de la violencia y de la guerra contra el crimen organizado. Incluso, se ha llegado a plantear pactar una tregua con dichos grupos o declarar una amnistía, como si se tratara de algú n grupo político. La verdad es que es una propuesta sin sustento o un verdadero disparate, porque no hay con quién pactar. Existen infinidad de grupos y bandas en todo el territorio nacional que lo hacen imposible. Pero en todo caso ソcuáles ser ían las bases del pacto. Darles permisibilidad o tolerancia para galgunosh delitos?
La delincuencia organizada es un fenó meno que no empezó ahora. Se vino acumulando en el mediano plazo y algunas de sus raíces est án en el largo plazo. Efectivamente, se les toleró. Se pactó con ellos y hasta se administr ó el problema por los gobiernos del PRI y de Fox, como ahora se propone que se realice. La verdad es que esa es una realidad ya rebasada.
La crisis actual si bien tiene una ra íz delictiva es una actividad que ha encontrado fortalezas en muchas circunstancias que hoy confluyen para hacer crisis. Factores como la amplia demanda que tienen los estupefacientes en USA; la ampliaci ón del mercado nacional de consumo de drogas; los profundos problemas sociales como la pobreza y la desigualdad social, la falta de expectativas, que en los ú ltimos 30 años ha generado la política económica; la impunidad; la corrupción; la falta de la cultura de la legalidad y de un Estado de derecho; la debilidad del Estado frente a los grupos fá cticos; la incompetencia de las policías y su falta de profesionalismo; entre otros, son algunos de los elementos que han posibilitado el crecimiento de la delincuencia organizada y que hoy han hecho crisis.
Por eso, pedir el fin de la violencia aumentando los operativos o pretender darle una solución con los instrumentos hasta ahora utilizados, en su mayoría de carácter punitivo y policiaco, lejos de terminar la violencia só lo la van a incrementar y mucho menos va a desaparecer. La delincuencia y la violencia es un fenómeno multifactorial y así habrá que enfrentarlo o seguiremos teniendo más de lo mismo o aú n peor.
Ya son muchos los señalamientos en este sentido, desde el movimiento que encabeza Javier Sicilia, Paz y Justicia con Dignidad, entre otros, hasta instituciones como la UNAM, que recientemente ha tomado el tema como una de sus preocupaciones académicas, éticas y sociales.
Si seguimos enfocándonos sólo en los aspectos policiacos y militares, si pretendemos sacarle raja pol ítica o nos conformamos con una rápida detención de los responsables materiales cuando el delito es mayúsculo o muy sonado, si no privilegiamos la prevención, entonces seguiremos siendo reactivos, el problema seguirá acrecentando y mucho menos combatiremos sus raíces.
Como se ñalan las propuestas integrales, tenemos que fortalecer y profesionalizar nuestras policías, tenemos que hacer grandes reformas a nuestros ministerios p úblicos y al Poder Judicial, tenemos que combatir la impunidad y la corrupción e impulsar la transparencia en todos los ó rdenes de nuestra vida pública y la rendición de cuentas. Tendremos que dar un fuerte combate al lavado de dinero. Creo que es tiempo de discutir seriamente, sin dejarse presionar por los USA, la legalización de las drogas y sus implicaciones, sin argumentos morales, Pero tambié n tendremos que impulsar un Estado más fuerte mediante una democratización del ré gimen político y reorientar la política económica y social, que nos permita terminar con esas lacras sociales como son la pobreza, la desigualdad social, la falta de expectativas y de desarrollo humano.
Si no damos ese enfoque la delincuencia organizada y com ún será un fenómeno que tendremos metido en nuestras vidas social y privada, por muchos años.
Contacto:villanueva_mukul_eric@hotmail.com
Twitter:@VillanuevaMukul
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